El buscador retrasa su colocación ante las incóngnitas sobre las condiciones de mercado
La palabra bolsa no aparecerá, de momento, en el buscador más popular de Internet, Google. La empresa norteamericana habría decidido aplazar su colocación en los mercados, prevista para esta primavera, ante las actuales condiciones de mercado, según informó el pasado jueves el semanario Time.
Es una auténtica sorpresa. En efecto, el mundo financiero estaba esperando ansioso la operación, que hubiera representado la mayor salida a bolsa desde julio 2002. Según fuentes de mercado, Google debería recaudar 4.000 millones de dólares ofreciendo a los inversores un tercio de su capital. Esto va a ser el negocio del año, declaraba, hace tan solo unos días a Bloomberg Sanford Robertson de Robertson, Stephens & Co.
Pero, ¿realmente las condiciones del mercado son tales para justificar este aplazamiento? Hay que recordar que el Nasdaq, el mercado tecnológico por excelencia, subió un 45% en los últimos doce meses. Por lo tanto, no sería tan descabellado pensar, como Google, que tras una carrera al alza tan larga, la bolsa decidiera enfriar sus entusiasmos. No obstante, tal como decía a este diario hace unos días el célebre financiero George Soros, el hecho de que el mercado esté sobrevalorado no significa necesariamente que vaya a caer en el corto plazo.
¿Entonces? Las incógnitas que acompañan esta colocación no están relacionadas sólo con el mercado, sino que proceden de muchos sitios. El diario Washington Post recientemente decía que los analistas estaban algo preocupados, porque la compañía hubiera podido llevar a cambio algunos cambios perjudiciales para asegurar beneficios más elevados a los inversores. ¿A qué aludía el rotativo estadounidense?
Hay que recordar que las previsiones de facturación para este año de Google oscilan entre una horquilla de 600 millones hasta 1.000 millones. Una diferencia, como se ve, notable. Existe el temor pues que Google no facilite datos suficientemente precisos sobre sus futuros ingresos, lo que es un motivo de incertidumbre en vista de una colocación en bolsa tan importante. De hecho, los analistas hace unos meses, cuando se anunció la operación, valoraban al buscador en más de 20.000 millones de dólares. Sin embargo, las últimas valoraciones hoy en día sitúan a Google cerca de una cifra más prudente, 12.000 dólares.
La otra duda no viene de Google, sino de su competidor, Yahoo! Este portal anunció hace 15 días que iba a ofrecer un modelo de busqueda algorítmico (es decir, que funciona con el mismo principio de Google) a comienzos de este año para competir directamente con su rival. En la actualidad Google tiene una cuota del 35% entre los buscadores, mientras que Yahoo! tiene el 25%.
Sin embargo, según el Wall Street Journal, varias firmas especializadas aseguran que Yahoo! se pondrá pronto por delante de Google, gracias a las adquidsiciones del año pasado de las firmas tecnológicas de búsqueda Ouverture e Inktomo. Así, en este contexto, puede que para Google no sea el mejor momento para saborear la bolsa.
Por La Vanguardia