No hizo falta más que confirmar el anticipado anuncio hace unos días para que la Oferta Pública Inicial (IPO) de Google alcanzase un protagonismo aun mayor si cabe. Google ha pasado de buscador a buscado, podría decirse que se trata de una mutación.
En muchos aspectos, Google se identifica con los días de gloria tecnológica. Por ejemplo, el destino multimillonario de Larry Page y Sergey Brin, pura imagen del triunfo en Silicon Valley al que ahora se unen la previsión de un crecimiento empresarial menos espectacular y la falta de revelación de los planes concretos de una estrategia competitiva ante EBay o Yahoo!, por citar algunos.
De Google siempre se han comentado los algoritmos su eficacia e inocencia, todo se evalúa, su grado de confiabilidad, la legalidad de ciertas búsquedas en Alemania o si to google, o googling en gerundio, es un nuevo verbo de uso cotidiano.
Es casi inevitable pinchar en la página de Google y buscar cualquier cosa. Millones de personas lo hacen a menudo, a cualquier hora. Para unos 65 millones es una herramienta eficaz, fácil de usar y por lo demás aceptable, pese a la susceptibilidad de cierta duda razonable. Son argumentos de peso a la hora de justificar la espectacularidad del crecimiento de la empresa en sus cinco años de existencia. Sin embargo, nadie sabe qué pasará dentro de un par de años.
Los comentarios abundan. Por ejemplo, la filosofía del negocio. Esa alusión manifiesta dont do evil de los fundadores y la manera de hacerla tranquilizan a más de uno. Otros no evitan mencionar los inherentes riesgos que la firma tiene por delante, empezando por esos muchos miles de millones de dólares que pueden llegar a cotizar las acciones y que convertirá en ricas a muchas personas.
Cuando el tema va de beneficios las fortunas de gente como los propios Page y Brin, algunos inversionistas de Silicon Valley, un buen número de empleados y otra gente destacada, huele bien. Es la misma moneda de cambio de otro tiempo, en el que la lluvia de millones parecía lo normal, el esplendor de los millonarios en papel.
Entonces no existía el servicio googlenews, ahora sí.
Hice una simple prueba con las siglas IPO y la palabra google; el resultado: about 2,500 artículos. Elegí uno de los primeros en el que bloomberg.com reporta unos comentarios de Warren Buffett diciendo que se trata de una IPO cara y no aconsejable para un gran espectro de gente. Buffett sí parece estar pensando en ese aludido par de años por delante.
Hay Google para rato, me temo. La firma reporta beneficios y parece tener una importante ventaja competitiva en una industria cuyos fundadores describen como la búsqueda y organización de toda la información mundial. Nada menos.
Si lo logran o no, está por ver. Lo que no hay duda es que Google seguirá mutando mientras que sigue funcionando tan bien o mejor que antes, y eso parece tener ya un precio anunciado.
Usted dirá.
Leido en La Opinión
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