Seguramente siempre has entrado en Google estaba allí, a tu disposición. Y es que, aunque en 1996 Google fuera un simple ordenador con 4 Gigas de disco duro, hoy son miles de servidores los que responden cuando se hace una petición.
Eso sí, una de las peculiaridades de Google es que esos miles de servidores no son máquinas ultrapotentes, sino servidores normales que balancean su carga si están altos de CPU. Este sistema de carga, programado por el propio Google, permite que cuando hay un fallo ese servidor se reemplazca por otro de similares características, servidores de baja gama que permiten ese intercambio barato de máquinas.
Además, contando que un servidor normal puede estar años sin fallar, los servidores de Google fallan varias veces al día, aunque esto no supone un problema gracias a este sistema. Eso sí, aunque se dispone de 3 datacenters, habitualmente se utiliza uno y los otros dos sólo se usan en casos de emergencias.
A parte de esto, el disponer de un sistema propio de ficheros, el Google File System (GFS) basado en Linux RedHat, permite que todas las máquinas se repliquen de una forma rápida y simple por lo que están siempre en constante actualización.
Tags: googlemania