Uno de los mayores problemas de Google siempre ha sido cómo tratar las redirecciones 301 y 302, utilizadas para informar al sistema que una página ya no existe y que ha cambiado de dirección a una nueva.
Gracias a este sistema y el fallo que tiene Google (Yahoo y MSN ya lo resolvieron hace tiempo), últimamente se ha devaluado el ya conocido Pagerank, que es fácilmente engañado gracias a este problema.
Además, muchos webmasters se aprovechaban de la importancia de otras páginas para darse importancia a ellos mismos gracias a este sistema.
Pero según los ingenieros de Google este problema se está solucionando ya y se puede comprobar utilizando el comando site:midominio.com en el que comprobaremos que nuestro sitio web no aparece mezclado con resultados externos.