Los franceses no se dan por vencidos y tras querer crear un buscador que potencie los sitios web europeos frente a los americanos, ahora quieren ponerle una denuncia por escanear libros de una biblioteca pública que están escritos en francés.
El sistema que usa Google es simple. Llega a un acuerdo con las bibliotecas y escanea todos los libros. Una vez escaneados los pone a disposición de la red, eso sí, disponibles completamente si son obras no protegidas, y sólo de un fragmento (la parte que busca el usuario) si sí lo están. Además, todos los libros posibles tienen su identificación y un enlace para su compra, de forma que se da difusión gratuita a los mismos.
Pero, parece que esto no es del agrado del Sindicato Nacional de la Edición, que tras varias reuniones con el buscador, parece que no llegan a un acuerdo.
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