“La decisión de censurar en China fue malo para la empresa”, admitieron ayer los fundadores de Google, según se puede leer en este artículo en Guardian Unlimited.
Al preguntarle si se arrepentían de esta decisión, Sergei Brin admitió ayer: “A nivel negocios, la decisión de censurar… fue un neto negativo”. Google nunca había expresado un arrepentimiento tan fuerte como ayer. Brin dijo que la empresa ha sufrido por el daño a su reputación en los Estados Unidos y Europa.
El año pasado en Washington, Brin admitió que la compañía había sido forzada a comprometer sus principios para operar en China. Por lo que se dijo ayer, un cambio en la política sería poco probable en el futuro próximo. El co-fundador Larry Page dijo: “Siempre consideramos que hacer. Pero no creo que como compañía tomemos decisiones basadas en demasiada percepción”.
Gran parte del daño ha surgido de titulares en diarios, dijo Page, que afectaron la percepción de la gente, la cual no leyó los artículos por completo.