Si quiere hacer la prueba de bajar a Google de su pedestal de motor de búsqueda más popular del mundo, va a tener que ponerse en la fila.
Según informes recientes, tanto Yahoo (YHOO) como Microsoft (MSFT) ya comenzaron a preparar tecnologías de búsqueda de próxima generación en una apuesta por capturar una porción del mercado de la publicidad vinculada con las búsquedas, que crece velozmente.
Según el director de programas de Kelsey Group, Greg Sterling, “2004 va a ser el Año de la Búsqueda. Se vienen muchas innovaciones, y será un enorme desafío para Google.”
Lo más probable es que la competencia más feroz provenga de Yahoo, empresa que resultó amiga y enemiga de Google en distintos momentos.
Según un informe publicado por The Wall Street Journal la semana pasada, Yahoo planea poner fin a su relación con Google en el curso de este año a fin de concentrarse en su propia tecnología de búsqueda.
Si bien los representantes de Yahoo ni confirman ni desmienten estos rumores, la noticia no causó sorpresa entre quienes vienen observando cómo en los últimos años la empresa compró varias firmas de tecnología de búsqueda, en diversos tratos que sumaron casi 2.000 millones de dólares.
“No es ninguna novedad que Yahoo considere a Google como competencia,” sostiene Danny Sullivan, editor de la popular publicación sobre el sector Search Engine Watch. “Poseen tecnología, obtenida a partir de la compra de Inktomi y Overture, que los coloca en una excelente posición para competir con Google”.
“Además, gozan de una larga reputación como líderes en el campo de las búsquedas y una porción significativa de público sigue haciendo sus búsquedas en Yahoo hasta el día de hoy,” añade.
De hecho, cuando la firma de análisis Nielsen/NetRatings realizó la última medición sobre hábitos de búsqueda en marzo de 2003, la empresa halló que la cantidad de usuarios que visita exclusivamente Yahoo Search seguía a Google por apenas un 10 por ciento de diferencia.
Y cuando Nielsen/NetRatings estudió en noviembre de 2003 la cantidad de visitantes únicos en los portales más importantes, la cifra correspondiente a la totalidad del sitio Yahoo superaba a la del sitio Google: 86,8 millones contra 53,3.
Con estas cifras, muchos analistas piensan que lo único que necesita Yahoo es elegir cuál de las tecnologías que compró en los últimos tiempos va a adoptar para transformarse en un actor clave en el mercado de las búsquedas.
“Es como si Yahoo tuviera guardados en el garage una cantidad de automóviles deportivos y ahora tuviera que elegir cuál va a usar,” comenta Sterling, del Kelsey Group.
Sea cual sea la decisión que tome Yahoo, los ejecutivos de la empresa pueden estar seguros de que en su lucha por la punta van a tener que enfrentarse con Microsoft.
Hace más de un año que circulan rumores que indican que el gigante de Redmond trabaja en un “asesino de Google”. En mayo del año pasado, la empresa comenzó a analizar la Red con la ayuda de su propia “spider” (araña), un componente crucial en el desarrollo de los motores de búsqueda contemporáneos.
Una vocera de Microsoft confirmó que la división MSN de la empresa está trabajando en el desarrollo de una tecnología de motor de búsqueda propia, pero se negó a brindar detalles adicionales.
Según Sullivan, una movida de Microsoft tendría un impacto mucho mayor que una de Yahoo, dados el nivel de dedicación y los recursos del primero.
“Microsoft significa una amenaza tanto para Yahoo como para Google porque tienen mucho dinero, gente inteligente, la voluntad de triunfar y una cantidad significativa de tráfico de búsqueda que ya se dirige a su propio sitio web,” destaca Sullivan.
Por su parte, Google dice que está preparada para la competencia, aunque sus representantes no explican cómo.
“Tomamos muy en serio a nuestra competencia,” afirma David Krane, director de comunicaciones de Google. “Pero no se olviden de que Google nació en medio de la competencia cuando salió en 1998.”
En rigor, no todos los analistas coinciden con la evaluación del sector realizada por Sterling y Sullivan.
Por ejemplo, uno de los analistas asociados de la firma Jupiter Research, Nate Elliott, sostiene que muchos anunciantes están dividiendo sus campañas publicitarias entre diversos motores de búsqueda con el objeto de aumentar su alcance. Un cambio en la cantidad de firmas de búsqueda no debería afectar los ingresos de las más importantes, opina.
“Hay lugar más que suficiente para dos o tres actores en ese espacio,” asegura Elliott. “No me preocuparía demasiado por Google.”
De todos modos, este tipo de afirmaciones no logran convencer a Sullivan de que el Año de la Búsqueda no va afectar a Google en modo alguno, especialmente a la luz de las presiones de los inversionistas que Google deberá enfrentar una vez que empiece a cotizar en la bolsa , lo cual ocurrirá este año.
“Cualquier pérdida de porcentaje de distribución o de público afectará a Google y obligará a que la empresa reaccione para brindarles seguridad a los inversores, algo por lo cual en este momento no necesita preocuparse,” indica Sullivan. “Tal vez también se vean forzados a generar más dinero a partir de productos vinculados con las búsquedas de maneras diferentes a las implementadas en la actualidad, como por ejemplo, con la inclusión paga.”
Sterling coincide, observando que un cambio de política tan drástica podría no ser bien recibido por los usuarios.
“Google va a tener la presión de maximizar sus utilidades de cualquier modo posible,” dice. “Si no hacen bien las cosas, va a disminuir su uso y algún otro va a pasar a ocupar su lugar.”
Leido en http://gt.wired.com