Ayer Google tuvo que dar cuentas de porqué Europa debería aprobar la compra de Doubleclick, compra que lleva bastante tiempo gestándose y que por parte de Estados Unidos ha sido admitida.
El problema principal radica en que si las empresas se fusionan las bases de datos de ambas podrían ser compartidas y podría generar problemas graves de privacidad, algo que preocupa a Europa sensiblemente más que a Estados Unidos.
Según Google, Doubleclick no dispone de datos sobre los usuarios pero sí de las campañas y que no afectaría a la información personal que dispone Google en ningún momento.