Al menos así lo afirma un juez que, por un caso de hace 4 años, ha dictaminado que no se despidió por culpa de la edad.
La persona en cuestión era uno de los dueños de Altavista, Brian Reid de 54 años, que no cuadraba en la cúpula joven de Google, y al que se le pagaron aproximadamente 38 millones de dólares en stock options.