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OJO
artículo de Tomy Lorsch publicado el 24 de Febrero de 2006...

De regreso de Sydney a Tokio no podía decidirme entre comprar la última edición de TIME que incluye la nota/entrevista a Page, Brin y el CEO de Google Eric Smith ó si comprar la revista australiana sobre politica, sociedad y cultura “The Montly”.

monthlygoogle.GIFPués me decidí por la revista australiana porque la nota de tapa se titula “How Google is Making us Stupid”.

El autor, Gideon Haigh, investiga la dominancia de Google calificandolo de “Idolo de la Información” y opina que en su intento de organizar la información del planeta y hacerla universalmente accesible, nos esta haciendo estúpidos.

Hace algunas semanas estaba caminando por Londres y vi un cartel enorme de AOL que invitaba a la gente a participar de un foro para opinar si internet esta haciendo que nuestros hijos sean más inteligentes o más vagos. El libro editado en Alemania “La Sociedad Google” en el que colaboraron más de 50 periodistas, docentes e investigadores, también trata el enorme impacto que el crecimiento de Google esta teniendo en nuestras vidas.

Pero volvamos al articúlo australiano. ¿Qué es un idolo? La Wikipedia lo define originalmente como “un objeto de adoración que representa materialmente una entidad espiritual ó divina y esta frecuentemente asociado con poderes sobrenaturales, con propiedades para permitir una comunicación entre los mortales y el otro mundo”. Interesante, porque en efecto, el algoritmo secreto se puede asociar con la magia sobrenatural.

Lamentablemente la nota de Gideon Haigh no está disponible online (el que quiera que me pida una copia PDF por email), pero una de las cosas que dice es que en definitiva no tiene importancia que no sepamos cómo funciona Google, porque seamos sinceros, quien sabe como funciona un DVD o un Blackberry. Claro que aclara que la analogía es falsa. Seguramente quisieramos saber la verdad en el caso de que una maestra nos diga que Martin Luther King era comunista o un “Dios moderno de plástico”. Cualquiera haría un escándalo si la Biblioteca del Congreso esta repleta de pornografia y multiples curas para el cancer, continua Haigh.

No obstante siempre tenemos una solución. Algunos dirán, no uses buscadores, otros dirán tomate tu tiempo para investigar, para saber si lo que encuentras en el top 10 de Google ú otro motor es correcto o no. Eso lo sabemos. Tenemos la posibilidad. En cierta forma, nos dice Haigh, el PageRank es un emblema de nuestros tiempos. En la era de la paradoja de la elección, que nos enfrenta a tantas posibilidades y caminos, Google y su algoritmo nos ayuda a discriminar a cuenta nuestra.

¿Pero qué sucede? Como argumenta Donald Norman el gran problema sigue siendo que pese a su diseño simple, Google sigue siendo extremadamente complejo. Las opciones avanzadas se utilizan raramente y nos alcanza con poner dos o tres palabras.

Me encanta la anología que hace luego Maureen Henninger, uno de las personas citadas en la nota: “Al hombre con martillo, todo le parece un clavo; al hombre con Google, todo le parece información”. ¡Y es verdad! Hoy justamente comentan los foros que la empresa SiteAdvisor tiene un plug-in para Internet Explorer y Firefox que nos ayuda a distinguir sitios fraudulentos, que tienen spam, o spyware entre los resultados de los buscadores, incluso entre los anuncios patrocinados!”

El ensayo de Gideon Haigh termina diciendo:

“Nos hemos obsesionado con mirar todo el universo como información que tiene que estar enlazada y rankeada. Nos hemos concentrado en cantidad y conveniencia a cuestas de la riqueza de la experiencia en la biblioteca. Estamos cometiendo un error tremendo. Pero lo haremos de todas formas. Las condicioens estan dadas y son ideales. Han pasado trece años desde que Neil Postman decidió que Estados Unidos y el Occidente se convertirían en una “tecnópolis”: un estado donde la cultura busca su fundamento en la tecnlogía, halla la satisfacción en la tecnología y acepta ordenes de la tecnología. Es dificil concebir eso sin pensar en algo llamado la Sociedad Google, convencida de que una red útopica enlazada por gigantes librerias virtuales con todo el conocimiento universal de nuestra civilización. Incluso si eso significa una reducción de la cultura a listados generados por maquina de lo que todo el resto del mundo esta buscando. Tan estúpido, que nadie se entera lo estúpido que es”.

Como asusta el futuro. Pero hay que vivirlo para cambiarlo.

Saludos desde Tokio.

  1. el 24 de Febrero de 2006, Anónimo ha dicho...

    me puedes enviar una copia del pdf
    sobre la nota de Gideon Haigh

  2. el 24 de Febrero de 2006, Anónimo ha dicho...

    me puedes enviar una copia del pdf
    sobre la nota de Gideon Haigh mi correo es
    jimmylin_cvt@hotmail.com
    Att: Gracias

  3. el 25 de Febrero de 2006, tomcaster: haciendo el futuro de tomy lorsch » Google nos está haciendo estupidos? ha dicho...

    [...] He escrito un post en OJO sobre este tema: Cómo Google nos está haciendo estupidos. [...]

  4. el 1 de Marzo de 2006, Yabrembre ha dicho...

    Cómo Google nos está haciendo estúpidos…

    cita y enlace al post original…

  5. el 27 de Abril de 2006, festom ha dicho...

    hola me puedes enviar el PDF a mi correo porfa
    es
    festom_53@hotmail.com

  6. el 27 de Enero de 2007, Google Bombing vs. Google Evil ha dicho...

    [...] Pero según Google la lucha contra el terror de los links hay que resolverla con un algoritmo. Recordando lo que escribia Gideon Haig en su artículo “Cómo Google nos está haciendo estúpidos”: Neil Postman decidió que Estados Unidos y el Occidente se convertirían en una “tecnópolis”: un estado donde la cultura busca su fundamento en la tecnlogía, halla la satisfacción en la tecnología y acepta ordenes de la tecnología. Es dificil concebir eso sin pensar en algo llamado la Sociedad Google. [...]