Uno de los elementos básicos del funcionamiento de las DNS es el de convertir direcciones web (dominios) en direcciones IP, que son los números con los que la red de redes funciona internamente. Estos sistemas de DNS, que hemos de configurar en nuestros ordenadores saben en todo momento por dónde navegamos y qué hacemos, sobretodo si se hace un análisis concienzudo de los datos que almacenan (que son prácticamente todos).
Ahora Google ha lanzado “en favor de Internet y la velocidad” su propio sistema de DNS para que lo configuremos en nuestras máquinas. El servidor DNS primario es el 8.8.8.8 y el secundario el 8.8.4.4.
Si bien es cierto que funcionan bastante bien en cuanto a velocidad de carga, el propio lanzamiento ya lleva incorporada su propia política de privacidad. Entre esta se informa que los logs por IP se guardarán entre 24 y 48 horas y que luego pasará a ser información anónima, aunque será agregada a nivel de “ciudad”. Es decir, Google recogerá los datos de todos los usuarios de Barcelona, Madrid, Valencia o Almería, los meterá en un saco, los agitará y sabrá “cómo, qué y cuándo navegan los usuarios de cada ciudad”.
Me parece perfecto que haya servicios gratuitos independientes en la red que se nutran de la publicidad cuando hay errores, como hacen OpenDNS, me parece perfecto que cada uno de los ISP que te hacen de proveedor de Internet te ofrezcan sus DNS, pero que un núcleo tan gordo como Google (o Microsoft, o Yahoo! o cualquiera de los gordos) lo haga me parece un poco arriesgado. Al fin y al cabo, la mejor solución siempr es la de instalarte tu propio servidor DNS local… con ese seguro que no hay problemas y va muy rápido.