Sólo un 1% de los usuarios de Google utilizan el famoso botón “Voy a tener suerte”, según ha declarado uno de los fundadores del buscador, Sergey Brin. La peculiaridad de este botón es que dirige al usuario directamente a la página que está buscando, sin pasar antes por la página de resultados y sin mostrar publicidad.
Según cálculos realizados, el mantenimiento de este botón poco utilizado por los usuarios le cuesta a la compañía alrededor de 110 millones de dólares al año. Las razones que se barajan para explicar el por qué Google no lo elimina son que el botón identifica a la compañía y a muchos usuarios les gusta, así que se enfadarían, dejarían de usar Google o bloquearían su publicidad si lo eliminan.
Según Marissa Mayer, ejecutiva de Google, el botón recuerda que hay gente detrás y al quitarlo darían una imagen demasiado corporativa y parecería que sólo quieren “ganar dinero”.
El famoso botón de “voy a tener suerte” de Google es utilizado solamente por un 1% de los usuarios del buscador. Aún así, la compañía ha declarado que si lo eliminase las quejas de los usuarios serían masivas. El botón ofrece confianza a los usuarios y se ha convertido en un símbolo de la compañía y cuando Google encuesta a los usuarios sobre la eliminación de dicho botón la respuesta siempre es negativa.
Por otro lado, el botón proporciona quebraderos de cabeza a los diseñadores de Google, ya que cada píxel libre de la página de inicio es valioso, sobretodo ahora que la compañía ofrece más de cuatro docenas de servicios. Una de las características principales de la página es el número limitado de palabras. Según Marissa Mayer, vicepresidenta de Productos de búsqueda y Experiencia de usuario de Google “la gente sólo va a recordar entre cinco y siete servicios”.
No es sólo un buscador de noticias, sino la puerta de entrada a internet. El respeto ganado entre los usuarios y la eficacia demostrada lo han encumbrado al olimpo de los buscadores. Pero Google tiene mucho más, todo un mundo aparte de posibilidades que la mayoría aún desconoce
Antes de Google, la Web era difícil de usar. Los veteranos recordarán los interminables resultados irrelevantes o la avalancha de publicidad de las páginas de búsqueda tradicionales. Hoy, Google concentra directa o indirectamente el 80 por ciento de las búsquedas en internet. Su botón «Voy a tener suerte» a menudo encuentra a la primera lo que buscamos. Desde su aparición en 1998 Google se ha convertido en la puerta de entrada de internet y en un negocio muy rentable, a punto de salir a bolsa.
No es magia, sino una combinación de sentido común y matemáticas avanzadas, unido al hecho de que sus creadores antepusieron el servicio a los usuarios al dinero fácil de la publicidad, ganándose el respeto y el afecto de los internautas. El propio Bill Gates reconocía hace unas semanas en el World Economic Forum que, en cuestión de búsquedas, Google les «había pateado el trasero». La prueba es que en inglés, Google ya se utiliza como verbo.
Desde la empresa se investigan nuevas tecnologías para relacionar la información y sacarle jugo a los 3.000 millones de páginas que rastrean cada mes, y son celebradas las aplicaciones que surgen espontáneamente entre los usuarios. Desde hacer la ficha a un ligue hasta ayudar a los cocineros inexpertos, he aquí algunos ejemplos de Google como navaja suiza de la información.
¿Alguien se anima a «googlear»?
Entre las aplicaciones de Google, no las únicas, pero sí las más sobresalientes, se encuentran:
«Googling». Si tener una cita romántica ya era complicado, ahora se pueden preparar. También llamado «Google Dating» o «espionaje interpersonal», las primeras noticias del «googling» llegaron de Nueva York: antes siquiera de pensar en el restaurante, se introduce el nombre del pretendiente en Google y se investigan los resultados. ¿Tiene página web? ¿Es miembro del club de fans de Britney Spears? ¿Hay fotos suyas con su ex? Aunque no hay que dejarse llevar, como comentaba un reciente reportaje al respecto, «si 50 páginas web dicen que has matado a alguien, también puede ser una exageración».
«Egosurfing». Es una variante de la anterior, pero en versión narcisista. Consiste en rastrear la Web para descubrir que se dice de nosotros mismos o para encontrar que existe más de un Francisco Pérez García -pongo por caso- repartido por el mundo. Y no digan que no lo han hecho alguna vez.
«Googlecooking». Puede sonar a estereotipo, pero el pobre urbanita que vive solo y se pasa el día conectado a internet, comiendo mal y a deshora, existe. ¿Quién no ha visto esas neveras de la desolación, con contenidos escasos e inverosímiles? Para estos infortunados, y para todos lo que andan escasos de inspiración culinaria, Google se convierte en el mejor libro de cocina. ¿Sólo queda ketchup, un huevo, una lata de atún y medio aguacate? Basta con escribir estos ingredientes en el buscador y lanzarse a por la primera receta que aparezca en la lista.
«Googobituarios». Las esquelas de los periódicos son necesariamente escuetas, pero como sostienen los creadores de Googobits.com, se puede aprender mucho de los muertos. En esta página web se publican necrológicas ampliadas con todo lo que se puede encontrar en Google sobre el difunto.
Alfabeto Google. Es un simple pasatiempo, consistente en descubrir el primer resultado de cada una de las letras del abecedario. Por ejemplo, en español la A lleva a la «Universidad a Distancia«, y la R, a la página del equipo de fútbol de la Real Sociedad.
«Googlewacking». Una búsqueda típica en Google da como resultado cientos de miles de resultados. Por eso, lo opuesto se ha convertido en un deporte intelectual y una verdadera competición para los internautas: encontrar una combinación de dos palabras para las que Google dé un único resultado. A esto se le llama «googlewacking» (sacudir o derrotar a Google) y da lugar a combinaciones tan curiosas como «cuneiform meatspace» o «plectrum irradiation» que, como es lógico, en el momento de publicarse como vencedoras, comienzan a producir más de un resultado.
Ortografía Google. Google está traducido a más de 90 idiomas, incluyendo el gallego y el «Bork Bork Bork!», que es el idioma del cocinero de los teleñecos. Pero además, el buscador puede servir como diccionario ortográfico. Si escribe «desinibición» esta aplicación amablemente le recordará que «Quiso decir desinhibición». En realidad, es volumen de información el que le proporciona su sapiencia: la palabra suele aparecer más veces cuando está bien escrita. No es académico, pero desde luego es democrático.
Además, Google se ofrece a traducir cualquier página del inglés, aunque algunos matices se pierden, como en esta noticia sobre el presidente de EEUU traducida al castellano: «El arbusto -«bush» (se refiere a George W. Bush, presidente de los Estados Unidos)significa arbusto en inglés- anuncia los planes para la vuelta del ser humano a la luna». En conclusión, que Google hace más fácil desde la puesta a punto de la cena de esta misma noche, a la correcta escritura de un «e-mail». Y lo que queda por descubrir. Todavía.
Por ABC Sevilla
Estos días se está produciendo un nuevo Google Bomb en inglés con la búsqueda siguiente:
The Real Hutton Enquiry
Por Googlemania
En diciembre comenzó a funcionar un ‘Google Bombing’ en el que si buscábamos ‘miserable failure‘ (’miserable fracaso’) en Google, aparecía en primera posición la página web del presidente estadounidense George W. Bush. De hecho, hoy en día aún funciona, e incluso aparecen -debido a la rivalidad entre demócratas y republicanos- los sitios web del expresidente Jimmy Carter y de la senadora por Nueva York, Hillary Clinton.
Pero este no es el único ‘Google Bombing’ contra determinados políticos. Si buscamos ‘raar kapsel‘ (’extraño corte de pelo’, en danés), el vencedor es el sitio web del Primer Ministro de Dinamarca, Jan Peter Balkenende.
Y si la búsqueda es ‘völlige inkompetenz‘ (’completo incompetente’, en alemán), la víctima política es el Ministro de Economía austríaco, Karl-Heinz Grasser.
Leido en http://google.dirson.com

Google.weblogs.inc está posicionado la web que ha de aparecer en la búsqeda de miserable failure y que aparece la mismísina web del presidente George W. Bush en Whitehouse.gov.
El GoogleBomb puede seguirse desde la dirección “Yet Another Web Log”: “If you have a blog or web site, help raise the link between George W. Bush and the phrase ‘miserable failure’ by copying this link and placing [it] somewhere on your site or blog.”.
Por GoogleMania
El principal buscador de Internet, el Google, tiene una sorpresa que ridiculiza el belicismo del gobierno de EE.UU y los argumentos de su presidente, George Bush, para invadir Irak, si se colocan como palabras clave armas de destrucción masiva y se apreta voy a tener suerte.
Quienes realicen este procedimiento, tendrán en su pantalla un mensaje similar al error de sistema en el hallazgo de una página de Internet, aunque con una serie de indicaciones que hacen alusión a las mentiras del gobierno norteamericano respecto de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, que nunca fueron encontradas.
Al mismo tiempo, lo que serían indicaciones de error son consejos y indicaciones de humor negro respecto del papel prácticamente inoperante de los inspectores de la ONU, de los tiempos y argumentos de EE.UU para proceder a un ataque injustificado en los países pobres y el poder omnipotente de los norteamericanos en el mundo.
El jackeo del buscador Google parece haber sido realizado por grupos pacifistas de España, ya que cada uno de los links de la página mostrada remiten a enlaces con sitios de ese país.
En los distintos sitios a los que remite la página, se hace propaganda por la paz y en repudio de la decisión del presidente español, José María Aznar, de apoyar a Bush en su ataque y permanencia en Irak por conveniencia política.
Los curiosos navegantes de Internet pueden pueden comprobar esto tecleando en el Google armas de destrucción masiva y apretando la opción voy a tener suerte.
Leido en http://www.novanoticias.com.ar